jueves, 11 de abril de 2013

AMALIA BAUTISTA




Galatea


No sabía qué hacer aquella tarde.
Tú estabas enfadado y no querías
salir. Me fui al Parque del Oeste
y estuve paseando mucho rato
sin encontrar un alma. En el invierno
casi nadie pasea por los parques.
No pensé nada. Me senté en un banco
y encendí un cigarrillo. De repente
un hombre joven se sentó a mi lado.
Le miré y vi que había un solo ojo
en mitad de su frente, un ojo oscuro,
tristísimo y brillante. Me miraba
como pidiendo ayuda, suplicando.
Ninguno de los dos dijimos nada.
Él miraba mis ojos y yo el suyo.
En silencio empezó a llorar despacio,
se avergonzó y se fue. Yo no hice nada
por detenerle. Tú no te creíste
ni una palabra de esta historia, pero
yo me lleno de angustia y de tristeza,
aunque quiera evitarlo, si recuerdo
al cíclope del Parque del Oeste.

Imagen: Odilon Redon, El cíclope

miércoles, 10 de abril de 2013

LASSE SÖDERBERG



 
Abedules en la nieve

Mira la nevada desnudando
sus caderas blancas en la oscuridad.
Más allá del arroyo helado
esperan los sosegados abedules.

Los silencios del año...
El tiempo se hincha como una vela
por todos lados. Hace frío,
la corteza del invierno tardío brilla.

En el Norte donde la noche es un precipicio
se encuentran los colores de los abedules y del tiempo.
Nieva en mi corazón.
La escarcha muerde en mi herida.

 (Traducción de Justo Jorge Padrón)

EDGAR LEE MASTER



 
Antología de Spoon River

Mrs. Sibley

El secreto de las estrellas: la gravitación.
El secreto de la tierra: estratos de roca.
El secreto del suelo: recibir la semilla.
El secreto de la semilla: el germen.
El secreto del hombre: sembrar.
El secreto de la mujer: el suelo.
Mi secreto: debajo de un túmulo que jamás descubriréis.

(Trad. de Alberto Girri)

martes, 9 de abril de 2013

JORGE LUIS BORGES




JORGE LUIS BORGES

Las cosas

El bastón, las monedas, el llavero,
la dócil cerradura, las tardías
notas que no leerán los pocos días
que me quedan, los naipes y el tablero,

un libro y en sus páginas la ajada
violeta, monumento de una tarde
sin duda inolvidable y ya olvidada,
el rojo espejo occidental en que arde

una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,
láminas, umbrales, atlas, copas, clavos,
nos sirven como tácitos esclavos,

ciegas y extrañamente sigilosas!
Durarán más allá de nuestro olvido;
no sabrán nunca que nos hemos ido.

Imagen: Evert Collier,

lunes, 8 de abril de 2013

KENNETH PATCHEN




Debemos ser cautos

Porque a ti y a mí nos baña el silencio:
aquí donde está todo el campo
en calma; dormido en la dulzura
de esta estrella vespertina, cintilando
en la muñeca de la noche. Las luces del pueblo
como bardos antiguos en oración, vienen
hacia nosotros sobre los campos de maíz
y ovejas mansas. Nos gustaría ser
de aquí, donde el sueño no es como el urbano,
donde el sueño es completo y ligero
como el contorno de una hoja en el vaso de té;
mas el conocimiento en nuestros corazones
ha pintado ojos infames dentro de
la cabeza: no hay de otra: vemos
todas las cosas lamentables y los días
en esta tierra humilde, mezclando
el ruido de los taxis y la desesperación
con todos los paisajes, aquí, y en todas partes.
Trad. de Alberto Blanco