viernes, 7 de junio de 2013

ÁNGELA FIGUERA AYMERICH







Aunque la mies más alta dure un día


He de morir y a muerte me preparo
dando, a tan poco tiempo, tanta vida
que he de ganar de fijo la partida
y ha de lograr diana mi disparo.

Mujer de carne y verso me declaro,
pozo de amor y boca dolorida,
pero he de hacer un trueno de mi herida
que suene aquí y ahora, fuerte y claro.

Aquí y ahora estoy. Voy con aquellos
que siembran gozo y pan en la mañana
aunque la mies más alta dure un día.

Los hombres lloran: lloraré con ellos;
seré su voz, la luz en su ventana.
Después, no sé. La muerte ya no es mía.

 

LUIS ALBERTO DE CUENCA





A Persi Flacci Chliambia

Hipocrene, Parnaso, luces tibias
ayer, hoy fría sombra que se apaga.
No os conozco, reposo cotidiano,
sueño, sed, desatino de los débiles.
La blancura de un lirio, la fragancia
de un perfume, su voz o sus tobillos.
Todo me está negado. Soy el viento
sin colegiar, la muerte de las aves.
Atardecí. La magia de los números,
el profético naipe o la tristeza
de las viejas plegarias a los dioses.
Mi palacio se hundía, mi sonrisa
palidecía, mueca del silencio.
Desbócame, tiniebla trepadora,
hiende con tu locura mi locura,
decapita mi pérfida inocencia.
La huella de sus fustas. Era tarde...
Todo es recuerdo ya: la piel, los ojos.
La noche está conmigo, sus corceles,
la terrible pureza de la nada.

Ilustración: Paul Klee, Beginning of a Poem

jueves, 6 de junio de 2013

DONALD THOMPSON






Poema en un hospital

Amargura de piedra y ásperas caricias
de arena nos formaron; bajo el frío del cierzo,
calcinada armadura nos ceñimos. Llegados
aquí, nos maravilla la ternura que brindan
la nieve y las gencianas en el yermo.

Oh, es gris el sufrimiento y encarnada la sangre:
tus colores, hermana, tú que llevas la rosa,
la sangrante belleza, como una herida en medio
de tus hombros vestidos de gris, y familiares
ya nos son esas cosas, enhebrados en ellas.

Lejos de lo monótono, lavan tus manos límpidas
nuestro hediondo cuerpo, y dejan a la angustia
sin voz, en el oasis de tu dulzura. Pronto
pasará tu blancura, la frescura suave,
extraña... Solo duran las rocas y la arena.

Traducción de Mariá Manent.

Imagen: Vicent van Gogh, El Hospital de Arles,18891.

IDEA VILARIÑO






 Eso

Mi cansancio
mi angustia
mi alegría
mi pavor
mi humildad
mis noches todas
mi nostalgia del año
mil novecientos treinta
mi sentido común
mi rebeldía
mi desdén
mi crueldad y mi congoja
mi abandono
mi llanto
mi agonía
mi herencia irrenunciable y dolorosa
mi sufrimiento
en fin
mi pobre vida.

Imagen: Paul den Hollander, Moments in time, 1972-1979