martes, 5 de noviembre de 2013

EKATERINA YÓSIFOVA






La nube

Oscurece y hace frío,
la gran nube se interpone entre el sol y yo.
Viaja rápido, en breve te tocará
el otro extremo de su sombra.
¿Qué haces ahora? ¿Qué harás mañana?
Los días se deshacen como nubes.
Pensaba que envejecería
con la frente sobre tu hombro.
Podría soñarte, dormir un rato
despreocupada junto a tu vasto cuerpo,
despreocupada junto a tu alma sonriente
(lo digo con una sonrisa).
Aquí todo es amplio y sereno, nadie altera su vida.
La nube
pasará.
Nada hay en el horizonte, salvo la noche que se cierne.



Traducción de Liliana Tabákova, Rada Panchovska y Juan Antonio Bernier.

Imagen: Dr. Atl, La nube, 1934.


lunes, 4 de noviembre de 2013

DAVID LÓPEZ GARCÍA




Romance del tratado de horticultura. Salobre


Los pinos, desordenados,
por la ladera subiendo.
Aquí y allá los quejigos,
de vez en cuando un almendro,
los olivos en hilera,
hortalizas en los huertos,
los nogales de gran copa
en los terrenos más frescos,
también perales, higueras...
Para dar sombra, un almezo.
Los chopos junto a los ríos.
Un pueblo planto en el medio.
Por la carretera arriba,
los muros del cementerio.
Árboles del paraíso
-he olvidado ponerlos-
con su plata silenciosa...
Así ordeno mi huerto.




Imagen: María Teresa Martín-Vivaldi García-Trevijano, Huerto en la vega.

JOSEPH BRODSKY






Poema


En cuanto se pronuncia la palabra "futuro"
salen corriendo de la lengua rusa los ratones
y con toda su prole la emprenden a mordiscos
con el manjar de la memoria (un queso de agujeros).
Después de tanto invierno, qué más da
lo que haya o quién haya detrás de la cortina:
no suena en el cerebro ningún "do" celestial,
sino el murmullo de la vida. A la que,
como al caballo regalado, no se le mira el diente,
pero ella nos lo enseña en cuanto puede.
Del hombre solo resta su parte de la oración.
Su parte de la oración en general. Solamente una parte.



Imagen: Arte popular Lubok, Los ratones entierran al gato, 1760.



domingo, 3 de noviembre de 2013

VLADIMÍR HOLAN






¿Qué leía?

¿Qué leía aquella muchacha del libro en el tranvía?
Por estar fuera del tiempo y la imagen y el nombre,
solo le quedaba el sentido y ése temblaba tan ardorosamente
que si hubiera tenido que hablar, hubiera injuriado,
y si hubiera tenido que levantar los ojos, hubiera visto
solamente la rebelión y la caída de los ángeles...

Quien se ha sumido en la poesía,
ya no puede salir...



Traducción de Clara Janés.

Imagen: Edward Hopper, Compartimento C, coche 193, 1938 (detalle).

MARGE PIERCY






La más clara alegría


La más clara alegría
es el cese de un gran sufrimiento.
Cuando la campana de hierro se quita de la cabeza,
cuando el clamoroso choque se apacigua en los nervios,
cuando el cuerpo se desliza libre
como la carnada del anzuelo
y el pútrido aire de la ciudad
empieza a bullir en los pulmones.
La luz resbala en miel sobre los ojos.
El austero techo se vuelve merengue.
El cuerpo se desenreda, se despliega
prodigiosamente vacío como un lirio.
Respirar es bailar.
Muda y enteramente
como la albahaca en la ventana
levanto la nariz al sol.   



Traducción de Beth Miller.

Imagen: Las Mazas, La albahaca en la ventana.

sábado, 2 de noviembre de 2013

VALERIO MAGRELLI





Es sobre todo en el llanto
que el alma manifiesta su inquieta presencia.
Por una comprensión secreta
el dolor se vuelve agua
y el sufrimiento madura flores líquidas.
La gemación primera del espíritu
es, por lo tanto, la lágrima,
su palabra transparente y lenta.
Así, según esta elemental alquimia
en verdad el pensamiento se substancia
como una piedra o un brazo.
Asimismo esta turbación
es un tránsito hacia el silencio,
porque no hay conmoción en el signo
sino sólo desconsuelo mineral de la materia.



Traducción de Guillermo Fernández.

Imagen: Rogier Van der Weiden, Descendimiento de la Cruz (detalle).