viernes, 14 de marzo de 2014

KENNETH PATCHEN







Sed música, noche...


Sed música, noche,
para que su sueño vaya
adonde los ángeles tienen sus pálidos coros

Sed una mano, mar,
para que sus sueños puedan contemplar
a vuestro guía tocando la carne verde del mundo

Sed una voz, cielo,
para que sus bellezas puedan ser contadas
y las estrellas reclinen su plácido rostro
en el espejo de su hermosura

Sed un camino, tierra,
para que su paseo os pueda llevar
adonde los pueblos celestes levantan
sus capiteles respiratorios

Oh, sed un mundo y un trono, Señor,
para que su vida encuentre su temperatura
y las almas de antiguas campanas en un libro infantil
la conduzcan a Vuestra maravillosa casa




Traducción de Alberto Blanco.

Ilustración: Fernado Gallego, Cielo de Salamanca (detalle), hacia 1485.



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