sábado, 13 de diciembre de 2014

YANG JIAN









Templo Zhen Shan




¡Qué distendido parece el banano!

Un perro ladra, mordiendo sus propias pulgas,
y cansado de ladrar más tarde se echa a dormir.

Una chica vuelve las hojas de loto,
mientras su hermano va con un balde hacia la huerta;
todo alrededor, montañas, montañas,
como el hábito abierto de un monje.

Unos campesinos cavan en el campo de ajo,
y la luz penetra en la tierra:
así es cómo los muertos obtienen la felicidad.

El barro extraído del fondo del estanque
se apila junto al borde:
vivimos en una época llena de revelaciones.




Traducción: Miguel Petrecca.



Imagen: Yao Lu, Viewing the City's Places of Interest in Springtime, 2007.



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