lunes, 27 de mayo de 2013

EUGENIO MONTALE







Mediodía pálido y absorto

Mediodía pálido y absorto
bajo el ruinoso muro de la huerta.
Escuchar entre ciruelos y retallos secos
el llamado del mirlo
y el rumor de la sierpe en la hojarasca.

En las grietas del suelo
en las heridas del antiguo algarrobo
espiar las filas de las rojas hormigas
que ahora se rompen, luego se entrelazan
en el supremo esfuerzo de los seres pequeños.

Observar en la fronda
el palpitar lejano de un asomo de mar,
mientras se alza en las calvas cimas
la voz temblorosa de la cigarra;
y caminando bajo el sol que ciega,
descubrir, maravillado y triste,
cómo es toda la vida y sus trabajos,
en este continuar, una muralla
llena de agudos vidrios de azotea. 

Traducc. de Hugo Gutiérrez Vega

Imagen: Ramón Gaya, Moreras en la Alberca.


No hay comentarios:

Publicar un comentario