viernes, 14 de febrero de 2014

J. C. BLOEM










Final del día

El día se fue y toda la vida
se fue ya casi, y su dolor de morir.
Oh inutilidad de todo esfuerzo,
porque cada hora pasada puede ser la postrera.

Ya ha llegado el momento de rendir la última arma,
ya no hay nada que ganar ni sitio de donde huir.
Cuando me voy a dormir únicamente pienso:
de nuevo un día menos para verte.





Versión de Henriette Colin.

Imagen: Godofredo Ortega Muñoz, Campesino durmiendo,1951.







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