viernes, 27 de junio de 2014

ALFONSO GUMUCIO DAGRÓN







Gestos que nos enseñamos




Te quité el gesto del humo
y me diste tus manos
tu charla en el aire
tus palabras interminables
música siempre tu sonrisa.

Te endurecí, desaté
tu volcán encrespado, tu lamento
más animal y más profundo.
Te desgarré cada noche
para que probaras tu sangre
y me la dieras, y me diste,
estas ganas de amar
rabiosamente.

Te pasé distraídamente un espejo
en octubre y frío
para que descubrieras tus senos y tus sueños.
Me devolviste tu cuello insaciable
me llenaste los ojos de ti
y yo aprendí a cerrarlos
para que no te me fueras
en medio de esta lluvia copiosa.

Pero te fuiste
en el último gesto de amor
palabra desprestigiada
y me diste
el tuyo total y doloroso.




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