jueves, 3 de octubre de 2013

GERARD MANLEY HOPKINS






Primavera

Nada es tan hermoso como la primavera:
cuando la hierba, en redondel, brota larga y linda y lozana;
los huevos de tordo, pequeños cielos bajos, y el tordo
entre los ecos del bosque así refresca
el oído, que son golpes de relámpago el oírlo cantar;
el peral cristalino echa hojas y flores, acarician
el azur que desciende; ese azur precipitado
de riqueza; también los corderos corren y bien retozan.

¿Qué es toda esta savia y toda esta alegría?
Un acorde del dulce ser primordial de la tierra
en el jardín del Edén. Ten, toma, Señor, antes de que se nublen
y agrien con el pecado la mirada inocente y los días de mayo
del niño y la muchacha, Tú, hijo de virgen, sean ellos
tu elección, tu preciosa conquista. 


Traducción de Juan Tovar.

Imagen: Ned Smith, Dutch Country Blue Birds.

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